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Inma Rodríguez Páez


Seguridad vial

Alcoholemia y juicio rápido: qué se decide en las primeras 72 horas

Etilómetro junto a una jarra de cerveza y unas llaves de coche

Un control, dos soplidos, un atestado y una citación para el juzgado de guardia en cuestión de días. El juicio rápido por alcoholemia va tan deprisa que la mayoría de la gente llega sin haber pensado nada y acepta lo primero que le ofrecen. A veces es lo correcto. Otras muchas, no. Esto es lo que hay que saber antes de decidir.


Cuándo conducir bebido es delito

El Código Penal castiga conducir con una tasa de alcohol superior a 0,60 miligramos por litro de aire espirado (1,2 gramos por litro en sangre). A partir de esa cifra es delito por sí mismo, sin necesidad de demostrar nada más. Por debajo, entre 0,25 y 0,60, la regla general es una sanción administrativa, salvo que la policía acredite que el alcohol afectaba realmente a la conducción, como zigzagueo, habla pastosa, un accidente.

Las penas para el delito son prisión de tres a seis meses, o multa de seis a doce meses, o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días; y en todos los casos, privación del permiso de conducir de uno a cuatro años. Además queda antecedente penal.


Por qué todo va tan rápido

La alcoholemia se tramita por el procedimiento de juicio rápido. La policía cita directamente para el juzgado de guardia, normalmente en pocos días, y allí, en la misma mañana, se toma declaración, la fiscalía formula acusación y se ofrece la conformidad. Si no hay acuerdo, se señala juicio en el juzgado de lo penal para semanas o meses después.

Ese diseño tiene una consecuencia, y es que la decisión más importante se toma en un pasillo, con prisa, y muchas veces sin haber leído el atestado completo.


La conformidad y la rebaja de un tercio

Si aceptas la acusación en el juzgado de guardia, la pena se reduce en un tercio y la sentencia es inmediata. Es un incentivo real y, cuando la prueba es sólida, suele ser la mejor salida, se negocia multa o trabajos en lugar de prisión y la privación del carné en su tramo más bajo.

Pero conformarse es reconocer los hechos y aceptar una condena. Antes de hacerlo hay que comprobar cómo se hizo la prueba, qué tasa exacta consta, qué efectos tiene el antecedente en tu trabajo o en tu residencia si eres extranjero, y si existe algún motivo para pelear.


Lo que se revisa en un atestado de alcoholemia

Las dos pruebas. Deben hacerse dos mediciones separadas por al menos diez minutos, y se te tiene que informar del derecho a una segunda prueba y a un análisis de sangre de contraste. Si algo de eso falta, la prueba puede quedar en entredicho.

El aparato. El etilómetro tiene que estar verificado y dentro de plazo; el atestado debe recoger marca, modelo y número de serie, y a la tasa se le aplica el margen de error legal. En cifras cercanas al límite, ese margen decide si hay delito o solo multa.

Los síntomas y la conducción. En tasas inferiores a 0,60, la acusación necesita algo más que el número. Un acta de síntomas genérica o contradictoria con lo que se ve en la grabación cambia el resultado.

La información de derechos. Si declaraste en comisaría sin que te informaran correctamente de tus derechos, esa declaración puede no valer.


Qué hacer si te acaban de citar

Pide copia del atestado (tienes derecho) y no decidas nada “para quitarte el problema de encima”, porque la conformidad se firma en el juzgado, delante del juez y con tu abogada, y hasta ese momento tienes margen para pensarlo. Cuenta los días, la citación al juzgado de guardia suele ser a pocos días vista, tiempo suficiente para revisar la prueba y llegar con una decisión tomada, sea conformarse en las mejores condiciones o ir a juicio.

Si el control fue en Málaga o en cualquier punto de la provincia, mándame el atestado y la citación. Te digo en un día si hay algo que pelear.

¿Estás en esta situación?

Si tú o alguien de tu familia tenéis una citación para el juzgado de guardia por alcoholemia, ponte en contacto conmigo antes de ir. Reviso el atestado y llegáis sabiendo qué os conviene.